Cuáles son las principales causas del acné en adultos y algunas soluciones simples para una piel limpia


El acné puede ser la perdición de muchos adolescentes, pero para la mayoría de los gurús del glamour, los brotes no terminan en la prepa. La triste realidad es que más de la mitad de los adultos sufren de brotes crónicos o repentinos. Esto hace que nos preguntemos si acaso nuestra fiel guía de la pubertad ha estado mintiendo todo este tiempo. Si se supone que el acné desaparece una vez que dejamos la adolescencia, ¿por qué es tan común el acné en los adultos?


En BioRepublic hemos analizado de cerca la ciencia detrás de los brotes y cuáles son las soluciones más simples para que puedas lograr una piel saludable.

Hormonas

Los cambios hormonales no terminan con la pubertad. A lo largo de nuestra vida experimentamos muchos cambios en nuestros niveles hormonales. Estos cambios pueden estar causados por diferentes factores que van desde el estrés hasta los ciclos mensuales y los cambios en el embarazo, y que a menudo pueden desencadenar, ¡adivinaste!, un brote. Ciertas condiciones de salud también pueden crear un desequilibrio hormonal como híper o hipotiroidismo, síndrome de ovario poliquístico o diabetes. A su vez, los cambios hormonales son un efecto secundario común de muchos medicamentos. 


Las hormonas fluctuantes afectan el entorno de la piel provocando un desequilibrio en el PH, agravando la inflamación que a menudo conduce a enrojecimientos y bolsas hinchadas, produciendo un exceso de grasa (o sebo) en la superficie de la piel y provocando una mala circulación que atenúa el brillo y la elasticidad.


¡Todos estos cambios pueden causar mucha inestabilidad en una piel sensible! Afortunadamente, existen algunas soluciones sencillas para combatir el acné hormonal.

La solución:

¿Alguna vez has oído hablar de combatir el aceite con aceite? Los aceites esenciales se encuentran entre los mejores remedios naturales para el acné en adultos. El aceite de árbol de té es un excelente tratamiento integral para las manchas. Cuando se diluye con un portador como el aceite de jojoba, el aceite de oliva o el aceite de semilla de uva, el extracto de árbol de té se convierte en un limpiador eficaz que actúa activamente para aliviar la inflamación causada por el desequilibrio hormonal.

Dieta

Hay un grano, o más bien una cucharada, de verdad en el viejo adagio que dice que el azúcar causa brotes. La mala alimentación suele ser la causa del acné en los adultos. Los alimentos procesados, el exceso de sal y azúcar y los alimentos grasos agravan los poros sensibles. La piel grasa es el resultado natural de los alimentos grasos. Otros alimentos que pueden provocar acné son los productos lácteos y los alimentos con un alto índice glucémico que se digieren demasiado rápido y provocan un aumento de azúcar en sangre que causa estragos en nuestros poros.


Si bien merecemos darnos un gusto de vez en cuando, mantener una dieta de alimentos que favorecen el acné pesará rápidamente sobre nuestra piel.

La solución:

Las frutas ricas en antioxidantes como el mango, la granada y el arándano son un aporte excelente a una rutina de cuidado de la piel consciente. El limón es un desintoxicante natural que limpia las impurezas de nuestros poros y de nuestro cuerpo. No olvides incorporar espinaca, col y brócoli. Estos alimentos son ricos en minerales y de bajo índice glucémico, lo que favorece una piel y un estilo de vida saludable.

Irritación por contacto

A veces, el problema no es necesariamente que nuestra piel es propensa a la inflamación o los brotes, sino que los productos que utilizamos no son los adecuados. Muchos cosméticos populares contienen productos químicos agresivos que causan irritación al entrar en contacto con nuestra piel. Los parabenos, el oxicloruro de bismuto (utilizado para realzar el brillo en muchos productos de maquillaje), los ftalatos, la silicona, el talco y los productos petroquímicos son irritantes comunes para la piel. Incluso los ingredientes aparentemente inocuos como el alcohol y el perfume pueden causar fácilmente una erupción.

La solución:

Cuando se trata del cuidado de la piel, elige ingredientes naturales que nutren tu piel e iluminen tu belleza interior. Los extractos botánicos, las células madre rejuvenecedoras de manzana y las vitaminas con infusión de hidratación son la mejor forma de reemplazar los rellenos que obstruyen tus poros.


Al menos 2 o 3 veces a la semana, dale un descanso a tu piel del maquillaje para restaurar tu cutis. Frecuentemente tratamos de ocultar las imperfecciones con una base gruesa y correctores. Si bien restaurar la piel está muy bien, no olvides disfrutar del viaje. ¡Es una excelente manera de vivir una belleza natural!

Estrés

Ah, el estrés. El gran malvado que nos acecha cada lunes y hace estragos en nuestra piel.


No hace falta decir que el estrés es un factor clave en el acné de adultos. Cuando estamos ansiosas, asustadas o presionadas, nuestros cuerpos producen más hormona del estrés, conocidas como cortisol. Este ascenso hacia las glándulas suprarrenales también crea un desequilibrio en nuestra piel, ocasionando un brote repentino. El estrés puede estar ligado a nuestros ciclos hormonales naturales o surgir inesperadamente durante una semana especialmente agitada.

La solución:

Hazte el tiempo para cuidarte. Una rutina semanal para controlar las emociones, participar en prácticas conscientes como yoga, meditación y respiración profunda, además de tratar tu piel con un día de spa con mascarillas de limpieza profunda, te permitirá encontrar foco y equilibrio.

Contaminación ambiental

Nuestro entorno tiene un alto impacto en nuestra piel. Las toxinas y contaminantes más comunes incluyen alérgenos, smog, e incluso la exposición al sol, el viento y la lluvia. Si bien estos factores pueden parecer menores, pueden ocasionar una gran huella en la salud de nuestra piel. Se ha descubierto que la contaminación del aire se encuentra entre las principales causas del acné en adultos. La suciedad y los desechos transportados por las partículas de aire obstruyen rápidamente los poros. Esto significa que si eres una gurú de la belleza y amante de la ciudad, es muy probable que hayas sufrido brotes, ya sean ocasionales o crónicos.


Otros factores, como la falta de sueño, pueden agravar aún más el acné en los adultos. Es importante que tomes nota de los irritantes ambientales más comunes que pueden causar tus brotes. Cuanto más sepamos, más podremos adaptar nuestra rutina de belleza diaria para combatir las impurezas y dar brillo a la piel.

La solución:

Si bien no siempre podemos controlar los factores ambientales, podemos minimizar los efectos que tienen en nuestra piel. Los productos restauradores para el cuidado de la piel nos permiten despertarnos renovadas, incluso durante los días más caóticos.


Prueba un tratamiento de desintoxicación un par de días a la semana. La vitamina E es uno de los suplementos clave para una piel sana. Este nutriente básico combina a la perfección con el carácter revitalizante del áloe para un tratamiento relajante de spa después de un día al sol. Cuando el enrojecimiento y la inflamación sean especialmente molestos, prueba con compresas frías o unas rodajas de pepino junto a tu mascarilla favorita. ¡Un poco de TLC puede ser de gran ayuda para lograr una piel saludable!



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