¿Cómo el estrés afecta tu piel y qué puedes hacer al respecto?

Todas hemos experimentado estrés alguna vez (especialmente en la pandemia). El estrés no solo afecta nuestra mente, sino también nuestro cuerpo, y eso, obviamente, incluye nuestra piel.


Es importante que tratemos al estrés como parte de una estrategia general para mantenernos saludables, al mismo tiempo que lo consideramos como un factor dentro de nuestra rutina de cuidado de la piel.

¿Cómo afecta el estrés a tu piel?

Todo se reduce a una hormona llamada "cortisol". Cuando tu cuerpo se siente en peligro, produce cortisol extra para potenciar tu reacción de "lucha o escape". Generalmente, el cortisol está involucrado en los ciclos de sueño-vigilia, en la presión arterial y el metabolismo. Cuando sientes peligro, tus niveles de cortisol aumentan y anulan otras funciones del cuerpo que podrían interponerse en el camino, como es el caso del sistema digestivo, para que puedas poner toda tu energía en lidiar con la crisis.


El problema es cuando la crisis no desaparece. Generalmente, el estrés se presenta cuando experimentamos una sensación constante de peligro y nuestro sistema de alarma no logra descansar. No importa si ese peligro es un jefe que nos amenaza con despedirte, la falta de dinero, o el miedo a una enfermedad. El estrés puede ocasionar múltiples problemas de salud, entre ellos: insomnio, aumento de peso, problemas de memoria, dolores de cabeza, ansiedad y depresión.


Y sí, puede empezar a afectar a tu piel. Una de las cosas que ocurren cuando tienes el cortisol elevado es que las glándulas de tu piel comienzan a producir más grasa, provocando brotes y acné. Si ya tienes problemas en la piel, el cortisol puede empeorarlos. Además, puede hacer que tu piel se vuelva más delgada, así como causar enrojecimiento en tu rostro.


Si estás estresada, también es mucho más probable que olvides o no tengas tiempo para realizar tu rutina habitual para el cuidado de la piel, o que desarrolles antojos por alimentos azucarados o grasos, lo que resulta en una dieta poco saludable que tampoco es buena para tu piel. Además, la falta de sueño afecta la capacidad de tu piel para renovarse durante la noche y puede contribuir a brotes generados por el estrés.


Por todo esto, el estrés es realmente malo para tu piel ... así como para todo lo demás.

¿Cómo lidiar con el estrés?

La mejor manera de ayudar a la piel estresada es reducir el estrés. Desafortunadamente, por su propia naturaleza, el estrés tiende a ser causado por aquellas cosas que no podemos controlar. Cambiar de trabajo, distanciarnos de familiares que nos vuelven locas o contar con más dinero para pagar las cuentas, no siempre es fácil. De algunas situaciones estresantes muchas veces podemos escapar.


Mientras trabajas en las causas, debes implementar técnicas que te permitan manejar tu estrés. A continuación, te ofrecemos algunos consejos:


  1. Ejercicios. No importa qué tipo de ejercicio hagas, lo importante es que lo disfrutes. Si llevas un tiempo sin hacer ejercicio, consulta primero con tu médico. Reserva tiempo para hacer actividad física. No tiene que ser a la misma hora todos los días, pero evita hacerla dentro de las cuatro horas antes de irte a la cama, ya que puede afectar tu sueño. Si te resulta difícil encontrar motivación, busca un compañero de entrenamiento.
  2. Meditación. La meditación funciona para la mayoría de las personas. Si es tu primera vez, la meditación guiada puede ser la mejor forma de comenzar. Puedes encontrar videos de meditación guiada en YouTube o descargar una aplicación en tu teléfono. En este tipo de meditaciones, un instructor te acompañará a través de una serie de visualizaciones. Si te parece que la meditación y el ejercicio te toman mucho tiempo, puedes combinar ambos con yoga o meditaciones caminando para que practiques en el parque más cercano.
  3. Dormir. Duerme lo suficiente. Asegúrate de ir a la cama y levantarte a la misma hora todos los días. No uses tu cama para nada más que para dormir o para la intimidad (leer en la cama puede hacer que tu cerebro deje de asociar la cama con el sueño) y mantén tu dormitorio tranquilo, oscuro y un poco fresco. Si tienes dificultades para dormir, consulta a tu médico.
  4. Comer saludable. Si el estrés te genera antojos de azúcar, mantén cerca frutas pequeñas como bayas o uvas y opta por ellas antes de las galletas (una galleta ocasionalmente no te hará daño, pero no querrás comerlas una detrás de otra). Conserva una dieta balanceada.
  5. Evitar el alcohol. No intentes automedicar tu estrés con el alcohol. No hay nada de malo con una copa de vino cuando disfrutas de una comida o de tomar una cerveza con amigas, pero si estás particularmente estresada, debes mantenerte alejada de los licores fuertes y evitar beber sola. El alcohol solo te hará sentir mejor brevemente.
  6. Consultar a un terapeuta. Acude a un terapeuta. No hay nada de malo y no debe darte vergüenza ir a terapia. Existen muchos estigmas sobre la salud mental, pero un terapeuta puede ayudarte con más herramientas para manejar el estrés.

Reparar los efectos del estrés

Controlar el estrés podrá ayudarte a sanar tu piel a largo plazo, pero ¿qué puedes hacer si tienes una reunión y un brote de acné? En primer lugar, convierte tu rutina de cuidado para la piel en un hábito que no olvides nunca, incluso si tienes un día terrible o llegas tarde a casa. Para eso, necesitas encontrar productos que ayuden a reparar los efectos del estrés, teniendo en cuenta que el cortisol hace que tu piel sea más grasa.


  1. Realiza un tratamiento para el acné con ácido salicílico. No utilices demasiado, ya que puedes terminar fácilmente en el otro extremo.

  1. Utiliza protector solar cada vez que estés al aire libre. El daño ocasionado por el sol puede acumularse con los efectos del estrés, y si tu piel se ha visto afinada por los altos niveles de cortisol, existen más posibilidades de que te quemes.

  1. Elige productos que incluyan áloe. El aloe calma la piel irritada, proporciona nutrientes vitales y ayuda a restaurar la superficie de la piel.


  1. Utiliza una mascarilla para la eliminación de las bolsas de los ojos o soluciones similares para remover las ojeras causadas por el estrés y la falta de sueño. Hidratar el área debajo de los ojos puede ayudarte a parecer descansada incluso si no lo estás. 

  1. Aplica una crema hidratante con ingredientes antiinflamatorios para reducir el enrojecimiento y la picazón.

Lo más importante es controlar tu estrés, pero también puedes agregar cosas a tu rutina de cuidado de la piel que ayudarán a mitigar sus efectos. Lo más importante es usar un buen humectante, considerar productos que contengan áloe y nunca olvidar tu protector solar.