6 formas simples de resolver el acné en adultos

Aunque ser joven tiene sus ventajas, es mejor que algunas cosas de aquella época queden en el pasado. Una de ellas es el acné. Los molestos granos han cancelado miles de citas y arruinado muchas fotografías de la preparatoria.

No importa lo felices que nos haga dejar atrás las espinillas, lo cierto es que muchos adultos sufren de acné igual que los jóvenes.

Pero, ¿por qué ocurre esto? ¿Qué puedes hacer para evitarlo? Veamos cuáles son las 5 causas principales del acné y cómo podemos deshacernos de él para siempre.

5 causas del acné en adultos

Para saber cuál es la mejor forma de tratar el acné, primero necesitas conocer la raíz del problema.

  1. Desequilibrios hormonales
    El incremento de la secreción sebácea es una de las principales causas del acné. A medida que tus glándulas sebáceas producen sebo (aceite) en exceso, los poros de la piel se obstruyen causando inflamación.

    Una de las razones por la que las glándulas sebáceas pueden estar hiperactivas y producir demasiado sebo, es debido al exceso de andrógenos (hormonas masculinas). Otras hormonas, como la HGH (Hormona del Crecimiento Humano) y la tiroxina también juegan un rol fundamental en la secreción de cantidades adecuadas de sebo. 

    ¿Qué puedes hacer? Cualquier cosa que hagas debe depender de la gravedad de tus brotes. Si tienes una o dos espinillas, es posible que puedas tratarlas aplicando un tratamiento tópico.

    Para brotes más severos pueden necesitar una prescripción de medicamentos, como antibióticos. Si esto no es suficiente, tal vez sea necesario un tratamiento hormonal.

   
    1. Estrés
      El estrés parece ser uno de los principales disparadores de cualquier afección relacionada a la piel. Cuando experimentamos estrés, el cuerpo produce una gran cantidad de hormonas llamadas CRH (Hormona Liberadora de Corticotropin), que se unen a los receptores en las glándulas sebáceas, aumentando la producción de grasa. Como resultado, los poros se obstruyen y surgen las espinillas.

      Para hacer todo aún peor, cuando sientes estrés, tus nervios se tensan, lo que puede causar comezón. Cada vez que te rascas la piel, permites que las bacterias ingresen en los poros y estos se obstruyan, provocando mayor inflamación.

      ¿Qué puedes hacer? Saber cómo lidiar con el estrés no solo es importante para combatir tus granos, sino también para ayudarte a mejorar tu calidad de vida.

      Mientras te relajas, meditas y respiras profundo, no olvides de aplicar un tratamiento tópico adecuado para el cuidado de tu piel con productos como las mascarillas de té verde.

  1. Factores ambientales

    La calidad del aire que te rodea puede tener un impacto en tu piel. La suciedad que se asienta en tu rostro, obstruye tus poros y puede convertirse en una causa de acné. Para las personas que viven en grandes ciudades, densamente pobladas, este puede ser un gran problema.

    La exposición excesiva a rayos UV también seca tu piel, causando una hiperactividad en tus glándulas sebáceas. Durante el siglo XX, los profesionales de la medicina han experimentado con radiación UV para ofrecer algo de alivio a los problemas de acné. Sin embargo, los comprobados efectos adversos de la exposición a los rayos solares han desechado este beneficio.

    ¿Qué puedes hacer? Para proteger tu piel de toda la suciedad que recibe al aire libre, es importante que definas una rutina inteligente para el cuidado de tu piel que contemple una hidratación y limpieza apropiada. Asegúrate de utilizar una loción de protección solar con un FPS mayor a 30.

  2. Productos inadecuados para el cuidado de la piel 

    Muchos productos para el cuidado de la piel pueden causar acné, especialmente si no determinas correctamente tu tipo de piel. Los productos de limpieza e hidratación diseñados para la piel seca pueden causar acné en un cutis graso y viceversa.

    ¿Qué puedes hacer? Averigua cuáles son los productos que tu piel necesita.

    • Limpiador facial – si tienes piel seca debes evitar limpiadores espumosos y exfoliantes, mientras que si tu piel es grasa, necesitas productos livianos, basados en agua. Para las pieles propensas al acné, se pueden aplicar soluciones especiales de limpieza que contengan ácido salicílico.
    • Crema hidratante – si tu piel es propensa al acné, necesitas productos hidratantes livianos, que no obstruyan tus poros. Una buena opción puede ser un gel basado en agua o un producto con ácido hialurónico y dimeticona.

También puedes buscar productos para el cuidado de la piel con etiquetas “oil-free” (libres de aceites) o "no comedogénico". 

  1. Dieta equivocada

    Los alimentos que comemos pueden afectar nuestra salud, pero, ¿pueden afectar nuestro acné? Si bien es necesario realizar más investigaciones, algunos estudios han demostrado que una dieta con altos niveles glucémicos requiere una producción de insulina mayor para mantener los niveles adecuados de glucosa. Esto puede derivar en una resistencia a la insulina, lo que potencialmente podría impactar en la producción de sebo y generar inflamación.

    ¿Qué puedes hacer? Presta atención a lo que comes y trata de establecer una dieta con alimentos de índice glucémico bajo. Incluso si no afectan la gravedad de tu acné, elegir estos productos por encima de aquellos con alto contenido glucémico puede mejorar tu salud y sistema inmunológico.

 

6 formas simples de resolver el acné en adultos

Mientras descubres las causas internas de tu acné, es importante combatir los granitos por fuera. A continuación, te enseñamos 6 formas simples de comenzar hoy mismo.

  1. Evaluar tratamientos tópicos

    Es importante que hables con tu médico sobre estos medicamentos. Algunos de los ingredientes que debes buscar en su fórmula son: ácido salicílico, ácido láctico, peróxido de benzoílo, ácido glicólico y retinoides.

    Sigue cuidadosamente las instrucciones. Utilizar estos productos en exceso, o no lo suficiente, puede empeorar tu situación.

  1. Ajusta tu rutina de hidratación

    La deshidratación es una de las causas de muchos de los problemas de la piel y también puede agravar el acné. Evalúa tu tipo de piel y elige el humectante adecuado. Considera utilizar mascarillas hidratantes y no olvides tomar mucha agua.

  2. Exfolia tu rostro dos veces por semana

    Cuando la suciedad y las células muertas permanecen en tu piel, la inflamación es inevitable. Para asegurar una limpieza intensiva, utiliza productos de exfoliación leve dos veces a la semana. También puedes considerar serums exfoliantes o mascarillas.

  3. Usa protector solar con fórmulas especiales

    Si tienes una piel propensa al acné, cuídala con productos de protección solar diseñados especialmente para tu tipo de piel. Busca protectores solares libres de aceites, sin fragancias, ni parabenos y no comedogénicos, con ácido hialurónico, retinoides y ácido láctico.

  4. Presta especial atención a la limpieza

    Mantener tu piel limpia es uno de los puntos que no debe faltar en tu rutina de cuidado. Sin embargo, hacerlo con demasiada frecuencia puede resultar perjudicial. Asegúrate de utilizar el limpiador adecuado dos veces por día. Es imprescindible para remover el maquillaje antes de ir a dormir. Si no lo haces, será muy difícil evitar el acné.

  5.  Reconoce cuándo pedir ayuda

    Si una dieta saludable, una rutina inteligente para el cuidado de tu piel y un tratamiento de uso tópico contra el acné no son suficientes, es importante que explores el problema con mayor profundidad. Asegúrate de contactar con tu médico para comprender las causas detrás de tu acné y definir el tratamiento apropiado.

Comienza tu batalla contra el acné hoy mismo

El acné en los adultos no es normal. Es un pedido de ayuda de tu cuerpo. Tómate el tiempo para descubrir la causa y establecer una rutina adecuada para el cuidado de tu piel que la mantenga limpia y saludable.